La gran estafa del gas de esquisto

Artículo publicado en Le Monde Diplomatique

Le Monde-201303

Fracking: otra estafa tipo burbuja

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La Revolución del Shale en aprietos

Gerardo Honty

ALAI AMLATINA, 07/03/2013.- La recientemente inaugurada “Revolución del Shale” –una expresión que refiere tanto al gas como al petróleo de esquisto- ha tenido serios cuestionamientos debido a sus impactos ambientales, llevando incluso a ser prohibida su explotación en varios países. Pero nuevas investigaciones vienen a traer nuevas preocupaciones con relación a estos hidrocarburos no convencionales, referidas a aspectos estrictamente económicos y productivos.

Por un lado, los datos revelan que la cantidad de reservas potencialmente explotables son bastante menores y los costos bastante mayores y por otro habría evidencia de que esta nueva y promitente actividad económica estaría convirtiéndose en una nueva burbuja financiera en los Estados Unidos.

En su informe el Estado de la Unión del año pasado, el presidente Barack Obama había dicho que Estados Unidos poseía suficiente gas natural como para abastecer al país durante los próximos 100 años. Pero un reporte preparado por David Hughes[i] –anteriormente vinculado a la industria del gas y actualmente miembro del Post Carbon Institute- afirma que el shale disponible en los Estados Unidos se agotará en menos de 25 años. La diferencia está en que, mientras los promotores del gas de esquisto se basan estrictamente en las llamadas “reservas técnicamente recuperables” Hughes analiza las tasas de producción y las tasas de declive de los pozos.

En su trabajo se analizaron los datos de 65.000 pozos de 31 cuencas de gas de esquisto en todo Estados Unidos y concluye que los pozos experimentan tasas muy empinadas de agotamiento lo que requiere un ritmo frenético de perforación para compensar los descensos.

Alrededor de 7.200 nuevos pozos de gas de esquisto deben ser perforados cada año a un costo de más de USD 42 mil millones sólo para mantener los niveles actuales de producción. En comparación el valor de la producción total de gas natural en el año 2012 fue de USD 32 mil millones, según el autor.

Los yacimientos de shale que hoy producen el 80% del gas natural estadounidense alcanzaron su meseta de producción en 2011 y están todos en franco declive.

En conjunto el gas y el petróleo no convencional requieren la perforación de 8.600 pozos cada año, a un costo de más de USD 48 mil millones, para compensar los descensos. La producción de petróleo, según Hughes alcanzará su pico en el año 2017 con 2,3 millones de barriles por día, para 2019 caerá a los niveles de 2012 y se agotará definitivamente hacia 2025.

¿Cómo se explica entonces el enorme desarrollo y las abultadas inversiones en esta nueva industria? Deborah Rogers, ex analista financiera de Wall Street y actual directora de Energy Policy Forum, publicó el pasado mes de febrero su reporte “Shale and Wall Street”[ii]. Allí se afirma que el reciente exceso de gas natural de mercado es producto de una nueva “burbuja financiera” que se llevó a cabo principalmente a través de la sobreproducción de gas natural con el fin de cumplir los objetivos de producción de los analistas financieros.

Los contratos de arrendamiento, explica Rogers, fueron agrupados y se incluyeron campos de esquisto no probados de la misma forma en la que las hipotecas habían sido vendidas en paquetes cuestionables antes de la crisis económica de 2007. Para Rogers, los analistas financieros de Wall Street son los principales promotores del gas y petróleo de esquisto en los Estados Unidos.

La llamada Revolución del Shale, según la autora, no es más que una burbuja, provocada por niveles récord de perforación y prácticas especulativas por parte de las empresas energéticas, promovidas fuertemente por los mismos bancos de inversión que fomentaron la burbuja inmobiliaria años atrás.

Si estos nuevos estudios están en lo cierto, el abastecimiento de combustibles en los próximos años estará seriamente amenazado. Con el petróleo convencional estacionado en su meseta de producción en el año 2006 –de acuerdo a la información proporcionada por la Agencia Internacional de la Energía- y un crecimiento esperado de la demanda de 15 millones de barriles diarios para 2030, el mundo esperaba que los hidrocarburos no convencionales fueran la salvación.

Si los límites ambientales no habían logrado poner fin al sueño del crecimiento continuo de la demanda energética, es posible que la propia economía finalmente se haga cargo de ello.

– Gerardo Honty es analista en Energía del CLAES, Centro Latino Americano de Ecología Social

[i] “Drill, baby, drill”. El título del reporte alude al slogan de campaña del republicano Michel Steel en 2008. Disponible en http://www.postcarbon.org/drill-baby-drill
[ii] http://shalebubble.org/wall-street/

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Extrahección: apropiación de la naturaleza en beneficio de unos pocos

Extrahección: violación de derechos en la apropiación de la naturaleza

Eduardo Gudynas

ALAI AMLATINA, 21/02/2013.- Extrahección es un nuevo término para describir la apropiación de recursos naturales desde la imposición del poder y violando los derechos de humanos y la Naturaleza. La palabra es nueva, pero el concepto es muy conocido. Describe situaciones que, poco a poco se están volviendo más comunes, como emprendimientos mineros o petroleros impuestos en un contexto de violencia, desoyendo las voces ciudadanas, desplazando comunidades campesinas o indígenas, o contaminando el ambiente.

Extrahección es un vocablo que proviene del latín “extrahere”, que significa tomar algo quitándolo o arrastrándolo hacia uno. Es por lo tanto, un término adecuado para describir las situaciones donde se arrancan los recursos naturales, sea de la comunidades locales o la Naturaleza. En esas circunstancias se violan distintos derechos, y ese precisamente ese aspecto que se pone en evidencia con este nuevo término. Los derechos violentados cubren un amplio abanico, entre los cuales se pueden indicar algunos para tomar conciencia de la gravedad de estas situaciones.

Impactos ambientales, como la destrucción de ecosistemas silvestres, la contaminación de aguas, suelos o el aire o la pérdida del acceso al agua, son todas violaciones de los llamados derechos de tercera generación. Estos están enfocados en la calidad de vida o un ambiente sano. En países donde además se reconocen los derechos de la Naturaleza (como en Ecuador), hay emprendimientos extractivos que son claramente incompatibles con el mandato ecológico constitucional.

Los derechos de las personas están afectados de muy diversas maneras. Repetidamente se incumplen las consultas previas, libres e informadas a las comunidades locales, o se fuerzan sus resultados, como ha sido denunciado en varios proyectos en los países andinos. También existen violaciones cuando se impone el desplazamiento de comunidades, como sigue ocurriendo con las explotaciones mineras de la región de Carajás en Brasil. En los sitios donde hay emprendimientos funcionando, se escuchan denuncias de violaciones a los derechos de los trabajadores, sea en su sindicalización, como en seguridad o condiciones sanitarias (como ha sido reportado por los trabajadores del carbón en Colombia).

No pueden pasarse por alto las prácticas de corrupción, como los esquemas de sobornos, sea para aceptar prácticas de alto impacto social o ambiental, o incluso para obtener los permisos de funcionamiento de un proyecto.

La extrahección también describe las circunstancias de emprendimientos que se imponen silenciando de distinta manera las voces ciudadanas. En los últimos años se está volviendo común judicializar las protestas, iniciando acciones legales contra sus líderes, quienes quedan sumergidos en procesos que duran años, se embargan sus bienes, se les restringen los viajes, etc. Un paso más es criminalizar las acciones ciudadanas, colocándolas bajo la sombra de cargos de vandalismo, sabotaje o terrorismo. Recientemente, el Observatorio de Conflictos Mineros de América Latina (OCMAL), ha recopilado casos de criminalización en varios países latinoamericanos.

Finalmente, en la extrahección también se llega a la violencia directa bajo distintos formatos. Esta puede estar en manos de individuos o a cargo de grupos, los que a su vez pueden ser cuerpos de seguridad o paramilitares, o estar en manos de las propias fuerzas estatales (policiales o militares). Una reciente revisión internacional encontró que las tres más grandes corporaciones mineras (Rio Tinto, Vale y BHP Billition), han estado involucradas con casos de violencia, varios de los cuales tuvieron lugar en América Latina.

Todo esto se expresa en represiones violentas de movilizaciones, raptos e incluso en el asesinato. Una vez más se encuentran muchos ejemplos recientes, desde las represiones a las movilizaciones ciudadanas en distintas localidades de Argentina o a la marcha a favor del TIPNIS en Bolivia, al saldo de al menos cinco muertos y mas de 40 heridos en el conflicto minero de Conga en Perú.

Está claro que estos y otros casos representan acciones ilegales que ocurren en países que cuentan con coberturas legales para los derechos humanos. Pero no pueden pasar desapercibidas las situaciones de “alegalidad”, donde se mantienen las formalidades legales, pero las consecuencias de las acciones son claramente ilegales. En este caso encontramos a corporaciones que aprovechan, por ejemplo, los vacíos normativos para lanzar contaminantes al ambiente, o que desentienden de las empresas que subcontratan para llevar adelante las acciones de mayor impacto en las comunidades locales.

Cuando el Estado no asegura su propio marco normativo en derechos, las comunidades locales han debido apelar a instancias internacionales, tales como la Corte Interamericana de Derechos Humanos. De esta manera se han visibilizado muchos casos que antes quedaban sepultados ante las indiferencias estatales, como sucedió en Guatemala, solicitando el cierre de la mina Marlin para garantizar la salud de las comunidades locales.

¿Es necesaria la nueva palabra extrahección para describir estas situaciones? Por cierto que lo es. Es que estas violaciones a los derechos humanos y de la Naturaleza no son meras consecuencias inesperadas, o producto de acciones aisladas llevadas adelante por individuos descarriados. Esta es la justificación empleada varias veces por sectores gubernamentales o corporativos, con la finalidad de separar sus actividades de esas violaciones. Esa postura es inaceptable.

En realidad, la violación de derechos se ha vuelto un componente inseparable e inevitable de un cierto tipo de extracción de recursos naturales. Esto ocurre cuando esas actividades comprometen enormes superficies, realizan procedimientos intensivos (por ejemplo utilizando contaminantes) o los riesgos en juego son de enorme gravedad, y por lo tanto, nunca serían aceptables bajo los marcos legales o para las comunidades locales. Entonces, la única forma en que pueden llevarse adelante es por medio de la imposición y la violación de los derechos fundamentales. La violación de los derechos no es una consecuencia, sino que es una condición de necesidad para llevar adelante este tipo de apropiación de recursos naturales. Son facetas de un mimo tipo de desarrollo, íntimamente vinculados entre sí.

Es esta particular dinámica la que explica el concepto de extrahección. No basta con decir, por ejemplo, que una de las consecuencias del extractivismo más intensivo es la violación de algunos derechos. Debe dejarse en claro que existe una íntima relación, donde esas estrategias de apropiación de recursos naturales sólo son posibles quebrando los derechos de las personas y la Naturaleza.

El concepto de extrahección y la definición de extractivismo se discuten en el reciente Observatorio del Desarrollo No 18 – http://www.extractivismo.com/biblioteca.html

– Eduardo Gudynas es investigador en CLAES (Centro Latino Americano de Ecología Social).

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El interés económico de unos pocos contra el interés general

Prima el interés económico de las empresas frente al interés general. Este es el resumen del artículo de opinión de Juan López de Uralde que reproducimos a continuación:

Doñana, el gas y la política energética

El anuncio del permiso para extraer gas y almacenarlo en Doñana, realizado la semana pasada por el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente (MAGRAMA), es la confirmación de que nada se interpone en la decisión de este gobierno de llevar adelante una política energética de apoyo a los hidrocarburos. Tan intenso es ese apoyo, como grave es el abandono a las energías renovables. La Declaración de Impacto Ambiental positiva (DIA) emitida por las máximas autoridades ambientales de este país a la extracción y almacenamiento de gas en Doñana, es un golpe a la joya de la naturaleza española. Llama la atención que en un país en el que la fuente de energía más abundante es el sol, se esté desmontando paso a paso la industria de las energías renovables, para impulsar la perforación y búsqueda de gas y petróleo, aunque para ello tenga que sacrificar Doñana, la Costa del Sol y las Islas Canarias.

Es evidente que el gobierno no cree en las energías renovables. Su política energética se basa en los hidrocarburos y la nuclear. A pesar de que en el último año la factura de importación de gas y petróleo ascendió a 45.000 millones de euros, con un aumento del 13% con respecto al año anterior, la apuesta por las renovables decae, y se opta por el apoyo a la búsqueda de yacimientos de hidrocarburos por mar y tierra.

El primer aviso llegó con los permisos del Ministerio de Industria para realizar prospecciones en las costas de Canarias. Este anuncio levantó un fuerte movimiento opositor en Canarias, una Comunidad que tiene en el turismo la principal fuente de recursos, que podría verse amenazada por la posible extracción de crudo cerca de sus costas. Pero detrás de Canarias han venido otros permisos en las costas mediterráneas, que muestran una línea de actuación preocupante.

En la misma línea está la expansión del fracking en nuestro país. El fracking es una técnica de extracción del gas no convencional. Se trata de reservas de gas que no se encuentran en bolsas subterráneas, como las convencionales, sino que se encuentra en forma de pequeñas burbujas fuertemente adheridas a las rocas a gran profundidad. Para extraerlo se inyecta agua mezclada con componentes químicos a gran  presión, lo que consigue fracturar las rocas y liberar el gas para que pueda ser recogido en superficie. Se trata de una tecnología muy cuestionada por su gran impacto ambiental, y algunos países europeos como Francia, han dictado moratorias a su utilización.

Parece mentira que en el país del sol y del viento, estemos condenando a la marginación a las energías renovables, y desmantelando una industria que creó miles de empleos. El único camino para reducir nuestra dependencia energética del exterior no son dudosos y arriesgados proyectos de elevado impacto en el medio ambiente, sino una clara estrategia de fomento del aprovechamiento de las energías renovables como están haciendo paises como Alemania. Siendo todo esto tan obvio, cómo nuestro gobierno actúa de forma tan ciega. Quizás ya no debamos hablar de ceguera gubernamental, sino que tenemos que preguntarnos abiertamente si se trata más bien de atender a intereses económicos concretos, frente al interés general.

Si seguimos así… no hay mañana

El problema de nuestra civilización no es el fracking ni las nucleares ni la utilización de fertilizantes ni el pico del petróleo ni la contaminación ni ni ni…. el problema de nuestra civilización es EL CRECIMIENTO y mientras sigamos empeñados en crecer y crecer y crecer y crecer y reactivar la economía y en el desarrollo sostenible y en el más y más y cada vez más… pues llegará un momento en el que todo hará BOUMMMMMMMMM…

Si seguimos así… NO HAY MAÑANA

Esto es lo que pretende explicarnos de forma sencilla y fácil de comprender es interesantísimo vídeo:

Ver el vídeo aquí

El dinero no se bebe, ni se come… ¿por qué “vale”?

La moneda del billón. Por: Héctor Abad Faciolince.

No sólo no soy economista sino que ni siquiera entiendo lo que es la plata.

Quizá por mi misma ignorancia es por lo que tanto me fascina que haya ahora tantos expertos que le estén pidiendo al presidente Obama que acuñe una única moneda de platino y le asigne el inmenso valor de un millón de millones de dólares (es decir un billón en castellano y un trillion en lengua inglesa), de tal manera que con esa simple medida se sacuda de la amenaza de no poder superar el techo de la deuda —como pretenden los republicanos— y así seguir pagando los gastos aprobados por el mismo Congreso, y cumpliendo, al menos nominalmente, con dos leyes contradictorias: honrar las deudas y no superar cierto techo de endeudamiento para pagarlas.

La cosa funcionaría así, según el premio Nobel de Economía Paul Krugman, que apoya la medida: “El Tesoro acuñaría una moneda de platino con un valor nominal de un billón de dólares. Esta moneda sería depositada inmediatamente en la Reserva Federal, la cual acreditaría esa suma a las cuentas del Gobierno. Y el Gobierno podría entonces hacer cheques contra esa cuenta, operando normalmente y sin tener que tomar ningún préstamo adicional”. Parece un truco de magia, pero hay muchos economistas serios que piensan que la cosa funcionaría sin disparar la inflación y que así Obama se quitaría de una vez por todas el chantaje de los republicanos que exigen que el Gobierno disminuya el gasto social, sin tocar, por supuesto, los gastos militares.

Antes de volver a esta monedita milagrosa quisiera preguntarme, y preguntarles, qué es el dinero. Si uno piensa en el oro, por ejemplo, que es quizá la moneda más apetecida y antigua, la respuesta no es fácil. ¿Por qué vale tanto un metal que es casi inútil? Es verdad que no se degrada, que sirve para los puentes dentales y para algunos contactos en aparatos electrónicos, pero su verdadero valor no reside en sus cualidades intrínsecas sino en su escasez. Si un gran meteorito de oro cayera sobre la tierra y se pudiera explotar, el oro sería tan barato como el hierro. El cobre o el petróleo son cosas útiles que se producen y se gastan; el oro, en cambio, es tan inútil que se extrae y se guarda. Y sin embargo la “sed del oro” podría destruir todas nuestras montañas.

Nunca he podido saber si el dinero es una cosa real (antes los pesos estaban respaldados por oro, ya no) o una cosa simbólica. Sé que llega a nuestras manos y se esfuma en cuentas, en comidas, en remedios, en regalos; sé que si trabajamos todo el mes nos entregan algunos papeles con caras de próceres con los que volvemos a pagar el agua. Pero los gobiernos pueden imprimir esos papeles mágicos, usted y yo no podemos. Por supuesto que un gobierno serio no puede imprimir sin parar porque entonces se llegaría a lo que pasaba en Alemania en los años 30, que para pagar el mercado había que llevar una carretillada de billetes, y la moneda se devaluaba cientos de veces de la noche a la mañana, con lo que nadie sabía cuánto valían las cosas. Pero algunos dicen que acuñar esta moneda no sería inflacionario (ni sería hacer riqueza a partir de aire), sino algo sano para evitar que la economía más grande de la Tierra se declare en bancarrota y tenga que dejar de pagar, por ejemplo, los bonos del tesoro, cosa que ocurriría en un par de meses. Con esta monedita mágica el gobierno gringo no tendría problema de gasto durante un año.

Otra opción, que según otros tampoco es inflacionaria, sería acuñar monedas de 50 millones de dólares, las cuales serían compradas como medida de seguridad (y guardadas en cajas fuertes) por grandes empresarios y compañías, que al no entrar en circulación, no producirían efectos indeseados. Apenas entiendo esta magia; hay quienes dicen que es serio y quienes dicen que es una locura crear riqueza de la nada. ¿Pero no es el oro, en sí mismo, una riqueza que tampoco se basa en nada? El oro no se come ni se bebe ni se usa ni sirve para nada, y sin embargo vale.

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Fracking: el oro de los tontos

Antonio Aretxabala, geólogo de la Universisdad de Navarra, hace una interesante reflexión sobre la prometida “edad dorada” del gas. Una edad dorada que podría no ser más que “el oro de los tontos” que nos quieren meter como sea ayudados por la falta de ética de las empresas energéticas y la complicidad de los “científicos”.

Esto es lo que nos cuenta Antonil Aretxabala en su blog :

No es vago el emergente debate social que se está generando poco a poco con las técnicas de fractura hidráulica, recientemente en mi viaje realizado a la Loma de Úbeda por la posibilidad de un rebrote sísmico leve inducido por causas humanas además de tectónicas, la cuestión ha alcanzado tintes grotescos, pero es que una comarca sometida a decenas de terremotos diarios a la que no se le explica qué es lo que le está pasando es un perfecto caldo de cultivo para teorías conspirativas. Los ciudadanos de la Torre, de Sabiote y de Úbeda han sido institucionalmente abandonados a su suerte.

Las universidades locales participan de esa diabólica pasividad que algún día tan cara les saldrá. La responsabilidad de comunicar de los científicos, si se descuida puede ser motivo de crisis social como lo está siendo en la Loma. “Fracking” ya es la palabra más utilizada en la Loma de Údeda. A pesar de que allí nunca se hizo. Cualquier maquinaria de perforación, para geotermia, agua, o cualquier gaseoducto para calentar nuestra comida ya son motivo de sospecha.

Por otro lado el mutismo con respecto a esta técnica por parte de las autoridades es también cómplice del oscurantismo y la confusión; hay que hablar claro y debatir, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) afirma que el fracking, extracción de gas pizarra o gas esquisto, por fracturación hidráulica, podría llegar a ser limpio. Y eso lo dice todo sobre lo que hay que avanzar con respecto a la técnica. Como vimos en el debate del parlamento europeo de mediados de noviembre, hará falta una legislación más estricta para obligar a los productores a adoptar las últimas tecnologías.

Pero mientras ésto se decide, las licencias de extracción y explotación continúan adelante, al mismo tiempo, comarcas enteras van prohíbiendo esta práctica en sus territorios. Mientras sigue pendiente una legislación más estricta, las licencias de extracción y explotación continúan adelante y los elementos cancerígenos siguen su viaje por el orbe. Según la AIE se trata de la edad dorada del gas, pero el oro de los tontos se resiste a ser legislado.

Pamplona, 9 de enero de 2013
Antonio Aretxabala

El oro de los tontos

No nos libramos de ellos

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Y todavía ni siquiera se había muerto Franco… y seguimos igual.

Las fantasías del fracking

Jordi Ortega aporta, en un breve reportaje publicado hace algunos días en el blog de La Vanguardia, una visión bastante distinta de la que nos tienen acostumbrados los medios de comunicación.

Este es el artículo:

Las fantasías del fracking o la adición al petróleo a través de los combustibles no convencionales.

El camino equivocado hacia la independencia energética.

Los efectos del huracán Sandy pusieron, al final de las presidenciales de Estados Unidos, el cambio climático en la campaña electoral. El descubrimiento de combustibles no convencionales se percibió como una gran oportunidad para reducir la dependencia energética, mejorar la balanza de pagos y, lo que es más importante para los republicanos, realizar una política con un fuerte contenido doméstico que permita liberarse de Oriente Próximo -gracias a la dependencia energética con el fracking. Supondría un cambio en el tablero geopolítico -hasta ahora asentados en las relaciones transatlánticas.

Con la revolución de los combustibles no convencionales queda arrincona la apuesta de Barack Obama, en la anterior campaña, en favor de las energías renovables y un cambio de modelo energético. Europa estuvo ausente en el debate electoral. El único lazo con Occidente son las referencias a Israel. Myanmas, Camboya y Thailandia fueron los destinos de Barack Obama tras su elección –muestra un giro de su política orientada al Pacifico.

¡Ay Europa! Deberá hacer frente sola a la volátil situación de Oriente Próximo, con la guerra civil en Siria, entre suníes y chiíes que involucra toda la región, o un Irán que apuesta por ser potencia regional. Europa se queda con el peor lugar del nuevo tablero geopolítico, sola, débil y dividida.

El fracking esa ilusión adictiva a los combustibles fósiles.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) en su Outlook de 2012 (http://www.iea.org/publications/freepublications/publication/Spanish.pdf) prevé que Estados Unidos se convertirá en el principal productor de petróleo en 2020, adelantando a Arabia Saudí, gracias a las tecnologías fracking. ¿En qué consiste? En aprovechar depósitos en formaciones geológicas de baja permeabilidad, normalmente pizarras o esquistos, que a partir de la fractura hidráulica o fracking –en inglés-, consistente en inyectar productos químicos con agua y arena a elevadas presiones permite fracturar las rocas y extraer el gas o petróleo. La AIE calcula que Estados Unidos será en 2030 en exportador neto de energía.

¿Reconoce el declive de las reservas de los países de la OPEP? La respuesta es “seguir igual” en lugar de una apuesta por las tecnologías de futuro, el uso de fuentes renovables de energía y la alta eficiencia energética. Una preocupante incomprensión ceguera de los desafíos del siglo XXI al optar por rebañar el plato de los combustibles fósiles al explotar las arenas bituminosas en Canadá -prohibida su importación en, por ejemplo, Alemania.

La AIE pretende pasar de la actual demanda de 87 millones de barriles diarios a 99,7 millones en 2035. Los países no miembros de la OPEP aportarán 53 millones de barriles diarios con el desarrollo de los combustibles no convencionales. Todo ello para atrasar una década la urgente  transición energética, alargar con inversiones costosas unos recursos gasísticos que antes o después se va a agotar. Una estrategia basada el autismo respecto los retos energéticos, tecnológicos climáticos del siglo XXI.

Un gobierno en funciones hiperactivo.

El 27 de noviembre, el gobierno en funciones de Artur Mas, se autorizaba prospecciones para el fracking en medio centenar de municipios catalanes. Una frenética hiperactividad del ejecutivo que no había mostrado durante la legislatura. En últimas semanas se ha aprobado –sin pasar por el Parlamento, el poder legislativo- el Plan de Energía y Cambio Climático 2020, la tasa a depósitos bancarios o la Estrategia de adaptación al cambio climático. Sorprende la tasa a las nucleares -rechazada hasta ahora con maliciosos reproches, ¿supone todo un giro de 180 grados? Las medidas fiscales que supone anticiparse a las tasas aprobadas por José Manuel Soria (que supondría 150 millones de euros para Garoña -con la mitad de potencia que cualquiera de las tres nucleares catalanas). El acuerdo de legislatura encuentra lo que hace meses era imposible, había alternativa al sadismo de la austeridad y disciplina fiscal.

Resulta paradójico que mientras que Arabia Saudí, Qatar y otros países de la OPEP entienden su futuro pasa por el desarrollo de las energías renovables, ante el agotamiento de la energía fósil, nosotros estemos apostando por los combustibles no convencionales. Retrasar al transición una década supone saltar den tres de las tecnologías del futuro, inversiones de corto recorrido. ¿Y el precio? George Osborne planteaba incentivos fiscales generosos, subsidios para que “Reino Unido no se quede atrás y obtengan los bajos precios del gas del otro lado del atlántico” (http://www.guardian.co.uk/environment/2012/oct/08/george-osborne-shale-gas-tax).

¿Qué hay de realidad y de fantasía en el fracking? El Ministro de Cambio Climático y Energía en Reino Unidos, Ed Davey, está reclamando evaluar los riesgos ante, durante y después de las perforaciones, evitar un vacío legal, condicionado las licencias a una estricta evaluación ambiental estratégica (http://www.decc.gov.uk/en/content/cms/news/wms_shale/wms_shale.aspx). Se calculaba 2.400 pozos en el Mar del Norte, apena se han perforado tres pozos que, por infringir la legislación ambiental, han perdiendo la licencia (http://www.guardian.co.uk/environment/2012/sep/10/cuadrilla-breach-fracking-lancashire). CBI y Deutsch Bank esperaban el milagro de Estados Unidos.

Siemens y otras grandes empresas de tecnología energética alertan que las inversiones de cientos de millones en Reino Unido corren peligro si el gobierno sigue con las incertidumbres sobre el futuro de la economía baja en carbono y el impulso a las energías renovables: “no han hecho volver a evaluar el riesgo político de país” (http://www.guardian.co.uk/business/2012/oct/14/george-osborne-dash-for-gas?intcmp=239).

El debate esta más abierto. Tim Yeo, presidente de la Comisión de Cambio Climático en Reino Unido, lanzó una mordaz ataque al gas y anunció una ley para descarbonizar el sector eléctrico –objetivo no superar los 100 gramos CO2 KWh en 2030, medida rechazada por el ministro George Osborne. El diputado conservador, sin cartera, ironizaba si se pretendía con ello regresar “al becerro de oro que pueda satisfacer las necesidades con energía barata y revivir las perdidas industrias manofactureras… en lugar de apostar por las tecnologías de futuro” (http://www.guardian.co.uk/environment/2012/dec/18/tim-yeo-gas-strategy?CMP=twt_gu).

Debate y participación pública.

Existe una vacío legal que se debe urgentemente que rellenar. Más cuando se usa aditivos, cianuros, xilenos y otras sustancias mutágenas y cancerígenas pueden llegar a niveles freáticos y contaminar el agua, incluso propagarse a la superficie. Además del impacto ambiental están los efectos sobre la salud humana, como señala la proposición del PSOE para su debate en el Congreso, puede arrastras “metales pesados como uranio o mercurio”.

El vacío permite petición de licencias de nuevas perforaciones sin control. En el pasado las energéticas, señala la moción del PSOE, han “perforado más de un millar de pozos con el objeto de extraer gas o petróleo… donde existen formación cuya explotación convencional con otras técnicas no resulta rentable, entendemos que existe una necesidad urgente de regular esta práctica”. El PSC en el Parlament de Catalunya, al igual que otros grupos a nivel local, han reclamado una moratoria y prohibir nuevas licencias para evaluar los riesgos.

LLegar a 99,7 millones de barriles diarios supondría hacer descarrilar las políticas de cambio climático y frenar las energías renovables, las tecnologías del futuro. No hay salida a la actual crisis que no pase por un cambio del actual modelo energético. Las energías renovables son intensivas en el conocimiento y en formación, con un menor riesgo, un menor costo, una menor dependencia energética. El desafíos del siglo XXI es lograr una modernización ecológica de los países emergentes que permita una intensa cooperación tecnológica, en un mundo más seguro que garantiza el acceso a la energía y bienestar  a todo el planeta. La alternativa es un mundo sucio, inseguro, en que la energía sea el privilegio de unos pocos.

Informe para ciegos.

El Parlamento Europeo proporciona una guía a los responsables político, reguladores y partes interesadas en el impacto que tiene el fracking sobre los ecosistemas y la salud humana: Repercusiones de la extracción del gas y petróleo de esquisto en el medio ambiene y salud humana (http://www.europarl.europa.eu/committees/es/envi/studiesdownload.html?languageDocument=ES&file=66719).

Dicho estudio recoge las conclusiones del realizado por la Agencia Federal Alemana de Medio Ambiente, (UBA) sobre los efectos de los aditivos líquidos sobre los ecosistemas, efectos toxicológicos en la salud y un análisis del riesgo: Umweltauswirkungen von Fracking bei der Aufsuchung und Gewingung von Erdgas aus unkonventionellen Lagerstätten –Kurzfassung –(http://www.umweltdaten.de/publikationen/fpdf-k/k4346.pdf).

Identifica la falta de conocimiento sobre la toxicología de los productos utilizados, el vacío legal existente, advierte de la amenaza para los recursos indispensables como el agua potable. La calidad democrática es no es no freno sino un actor para el desarrollo de economías más responsables y sociedades capaces de afrontar los retos y desafíos, se capaces de invertir inercias. En momento en optimizar los recursos públicos bastaría ser capaces de tomar buena nota de estas recomendaciones y análisis.

Gobiernos reaccionan.

El ministro de recursos naturales de Quebec, Martine Quellet, prohibió el fracking sin perder tiempo. ¿En qué, exactamente, nos miramos en el espejo del Quebec? En el liderazgo que ejerce Quebec, poco después el gobierno de Canadá declaró una moratoria y prohibición. ¿No es Quebec un ejemplo a seguir? Basta con tomar nota del estudio de la Academia de las Ciencias de Canadá -con su exhaustivo estudio: Harnessing Science and Technology to Understand the Environment Impacts of Schale Gas Extraction –en (http://www.scienceadvice.ca/en/assessments/in-progress/shale-gas.aspx).

Estados Unidos atizó a las energías renovables descalificadas por su elevado coste, antes de percibir las oportunidades que supone para el cambio de modelo energético. Algunos estados empiezan a despertarse del sueño adictivo relacionado con los combustibles fósiles no convencionales. El gobernador de Carolina del Norte, Beverley Perdue, ha vetado el fracking. Ya el gobernador del Estado de Nueva York dictó orden ejecutiva, en diciembre 2011, requiriendo analisis exhaustivos y la paralización de la explotación, los análisis muestran los riesgos. La EPA se ha visto obligada analizar el riesgo sobre los acuíferos y los recursos hídricos (http://www.epa.gov/hfstudy/index.html). Estados Unidos se está imponiendo moratorias. El Departamento de Energía de Estados Unidos calcula que se requiere en la perforación y fractura del gas esquito entre 7 y 14 millones de litro de agua: Modern Shale Gas (http://www.gwpc.org/sites/default/files/Shale%20Gas%20Primer%202009.pdf).

En julio de 2011 el Parlamento de Francia prohibió el fracking, con Nicolas Sarkozypero no el gas esquisto. Este se prohibió dentro de la Conferencia del Medio Ambiente del gobierno de François Hollande en 2012, apelando al principio de precaución –incluido en el artículo 174 del Tratado de la Unión Europea.

Renania de Norte, presidida por Hannelores Kraft (SPD) buscaba una prohibición del fracking a nivel federal, logrando una mayoría en el Bundesrat -senado. Lo ha logrado gracias al apoyo del Ministro de Energía de Baja Sajonia, Robert Habeck (CDU). El SPD presentó una propuesta en el Bundesrat –Senado Federal (http://blog.campact.de/wp-content/uploads/2012/12/SPD-Antrag-Fracking-final.pdf). Reclama una evaluación ambiental estratégica, someter los proyectos a participación pública (modelo de los depósitos nucleares de Asse II), excluir zonas con agua incluido las aguas residuales y prohibir importar arenas bituminosas.

El debate llega a Cataluña. En Cantabria, tras mociones en 25 municipios, su gobierno regional lo ha prohibido, igual que en Aragón, o la Diputación de Valladolid. Montero Energy Corporation (vinculada a R2 Energy de Canadá), en cambio, ha logrado en Cataluña licencias para prospecciones en los proyectos de Darwin (89.683 ha, de Agramunt hasta Camarasa) y Leonardo (76641 ha, de Gaià a Manlleu -en DOGC 27 de septiembre y en el BOE de 4 de octubre 2012). Mientras José Manuel Soria minimizaba los riesgo “no tiene más riesgos que el de cualquier otra producción siempre que se tomen cautelas”. Esperemos que no obviemos la cascada de informes existentes los gobiernos.